ENCUENTRO CON GOROSITO…
LA UNIÓN EUROPEA ENDURECE REGLAS DE EXPULSIÓN MIGRATORIA
En Bruselas (Bélgica sede de la UE), el Parlamento Europeo aprobó una reforma que es clave dentro del sistema migratorio de la Unión Europea (UE) y que tiene como objetivo endurecer los mecanismos de retorno a los países del bloque.
Estos mecanismos de retorno para aplicar en personas migrantes sin derecho a permanencia en el bloque europeo, habilita además la posibilidad de la creación de centros de retorno en terceros países.
La medida legislativa fue aprobada por el pleno de la Eurocámara con 418 votos a favor, 218 en contra y 30 abstenciones, según informó a la prensa el Parlamento Europeo.
El texto que fue aprobado forma parte del denominado: “Nuevo Reglamento de Retornos”, que se convierte en una pieza central del rediseño migratorio a que se encuentra abocada la Unión Europea (UE).
La reforma introduce nuevas obligaciones para los ciudadanos de terceros países que hayan recibido una orden de retorno. Entre ellas, deberán cooperar con las autoridades migratorias y abandonar el territorio de cualquiera de los países que integran la Unión Europea (UE).
El objetivo que es declarado por las autoridades europeas con respecto a la migración, es acelerar los procedimientos y aumentar la efectividad de las expulsiones en los países del bloque comunitario.
Uno de los puntos más controvertidos de la reforma legislativa, es el correspondiente a la posibilidad de establecer “return hubs” o centros de retorno que estén ubicados fuera de la Unión Europea (UE).
Según el Consejo Europeo (CS), estos centros podrían funcionar en países terceros como destino final o como espacios de transferencia, con el objetivo de poder facilitar el retorno al país de origen u a otro Estado.
La normativa aprobada también habilita la detención de personas migrantes para evitar fugas durante el proceso de retorno. El Parlamento Europeo señaló que la reforma permite detenciones de hasta 24 meses, y en determinadas circunstancias, incluso la detención puede ser por un plazo mayor.
La aprobación consolidó un giro mucho más duro en la política migratoria de la Unión Europea (UE).
En la actualidad, hay un creciente contexto de presión política sobre los gobiernos europeos por el control de las fronteras y expulsiones a migrantes.
Para sus defensores, el nuevo reglamento aprobado busca corregir una debilidad estructural del sistema migratorio europeo: la baja tasa de retorno efectivo de personas cuya solicitud de asilo fue rechazada o que no tienen permiso legal para permanecer en el bloque.
La Comisión Europea y varios gobiernos sostienen que sin retornos más eficaces no puede existir una política europea migratoria creíble.
Sin embargo, hay un importante número fuerte de críticas hacia la aprobación del “Nuevo Reglamento de Retornos”, organizaciones de derechos humanos advierten que los centros fuera de la Unión Europea pueden convertirse en espacios con menos control judicial, menos transparencia y mayores riesgos de detención arbitraria, maltrato o devolución, de personas a países donde podrían sufrir persecución.
La ONG, Human Rights Watch, sostuvo que la Unión Europea (UE) avanza hacia una política de externalización de las deportaciones que puede aumentar las detenciones, facilitar expulsiones forzadas y debilitar las garantías contra el principio de no devolución, conocido como non- refoulement.
A su vez, la agencia británica de noticias Reuters, recogió las advertencias que emitió el Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Volker Türk, quien cuestionó la deshumanización de migrantes y alertó que las nuevas reglas europeas pueden expandir el uso de la detención y debilitar salvaguardas fundamentales.
El texto aprobado por mayoría por la Eurocámara, prevé además un mayor reconocimiento mutuo de las decisiones de retorno entre los Estados miembros.
Esto significa que una orden emitida por un país podría ser utilizada por otros, con el objetivo de evitar que las personas afectadas se trasladen dentro del bloque europeo con el objetivo de eludir la expulsión.
La reforma se inscribe en una tendencia más amplia de endurecimiento migratorio en Europa, impulsada tras años de tensiones políticas derivadas de la llegada de refugiados, el ascenso de partidos de extrema derecha y las dificultades de los gobiernos para conciliar control fronterizo, derechos humanos y obligaciones internacionales.
España se ubicó entre los países más críticos de la reforma legislativa.
El gobierno español expresó dudas jurídicas, operativas y de derechos fundamentales sobre los centros de retorno en terceros países, así como la proporcionalidad de algunas medidas previstas en el reglamento.
El nuevo esquema legislativo aprobado aún requiere ajustar pasos formales de aprobación y revisión jurídico- lingüística antes de su entrada en vigor plena.
Una vez vigente, al tratarse de un reglamento europeo, será de aplicación directa en todos los Estados miembros de la Unión Europea (UE).
La discusión de fondo sin embargo sobre la legislación del “Nuevo Reglamento de Retornos”, sin embargo, ya está instalada: la Unión Europea (UE) busca reforzar su capacidad de expulsión y disuasión migratoria, mientras organizaciones humanitarias y sectores políticos de izquierda advierten que el bloque europeo corre el riesgo de trasladar fuera de sus fronteras responsabilidades legales y morales que siguen siendo propias.
¡Hasta el próximo encuentro…!
Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez


