Guanajuato, Gto. (Opinión Bajío).- La propuesta de MORENA de reducir a 25 el número máximo de estudiantes en un salón de clases, es inviable porque dicha iniciativa ni siquiera contempla el análisis presupuestal de dicha medida.
Respecto a la propuesta de reducir de 35 a 25 el número máximo de estudiantes por grupo en educación básica, la diputada integrante de la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología y Cultura, Marisa Ortiz Mantilla, sostuvo que la educación no mejora simplemente cambiando una cifra en la ley; se requieren diagnósticos y presupuesto, pero sobre todo, de responsabilidad.
Indició que si bien existe la urgencia de mejorar las condiciones en las que estudian niñas, niños y adolescentes, así como aquellas en las que desempeñan su labor maestras y maestros, la reforma propuesta por MORENA no tiene ni sustento técnico, ni planeación ni presupuesto, por lo cual corre el riesgo de quedarse en una buena intención, pero ser imposible de cumplir en la práctica.
“Sería como ponerle el techo a una casa y después ver cómo la construimos. Estamos fijando una meta sin considerar que reducir de 35 a 25 el número de estudiantes por grupo implicaría construir 15 mil aulas nuevas. Ni siquiera se ha definido dónde podrían construirse, porque hay escuelas que ya no tienen espacio”, dijo.
La legisladora agregó que se necesitarían 16 mil 500 millones de pesos para infraestructura, pues cada aula adicional requiere instalaciones y equipamiento. También serían necesarios 19 mil maestros adicionales.
“Bienvenidos los docentes que quieran aportar y fortalecer la educación, pero su contratación implica salarios, prestaciones y todo lo que ello representa. Estamos hablando de 8 mil 500 millones de pesos adicionales cada año para personal. Entonces, ¿cómo vamos a alcanzar esa meta?”, añadió.
Para Ortiz Mantilla, reducir los salones a 25 estudiantes significará cerrarle las puertas a la o el estudiante número 26, lo que implica una afectación a la cobertura educativa de Guanajuato.
“Ése es un riesgo enorme. No podemos dejar fuera de las aulas a quienes quieren seguir aprendiendo; al contrario, debemos darles las herramientas necesarias”.
La legisladora mencionó que más de la mitad de los docentes de Guanajuato ya atiende grupos de 25 estudiantes o menos, lo que demuestra que las necesidades no son iguales en todos los planteles.
“El camino responsable es identificar dónde existen grupos saturados y atender primero esas escuelas. No todos los planteles enfrentan el mismo problema ni requieren las mismas soluciones”, puntualizó.

