José Juan Ramírez
Irapuato, Gto. (Opinión Bajío).- La celebración del 15 de septiembre no debe ser sólo de «gritos y cuetes» sino de una reflexión de como están nuestras libertades actuales en temas como salud, seguridad, desaparecidos, libertad de culto, educación y vivienda digna, así como analizar las heridas que hay por los asesinatos y las desapariciones, señaló el Obispo Enrique Díaz Díaz.
«La verdadera la verdadera libertad no se alcanza solo en gritos, en bailes, en ánimos de borrachera. La verdadera libertad la tendremos que seguir construyendo cada día. Si hay muchas cosas que celebrar pero en nuestra patria hay muchas cosas que nos duelen: nos duele la violencia, nos duelen los desaparecidos, las madres buscadoras, la falta de medicinas para muchos niños y jóvenes, para muchas personas que cada día se acercan a nosotros, a nuestros dispensarios que son pequeñitos pero que a veces esos dispensarios parroquiales encuentran alguna medicina. Esto no debería ser, debería cada persona tener su derecho a la salud y no lo tenemos».
«Ojalá que este 15 de septiembre no sea solo grito y celebraciones, cuetes y castillos, sino una reflexión de como estamos viviendo la libertad, de como estamos respetando y cuidando la libertad de los demás, de como defendemos nuestros derechos a salud, a libertad de culto, a educación, seguridad, alimentación y una casa digna», refirió.

