José Juan Ramírez
Irapuato, Gto. (Opinión Bajío).- Ha llegado la Semana Santa y con ello, las tradiciones se reavivan. Éste es el caso de «los judas», las muñecas y máscaras de cartón, los juguetes de madera y los dulces típicos.
EN la zona centro, frente al Jardín principal, ya están los puestos ofreciendo dichos artículos, que recuerdan tiempos de antaño y que son tradiciones que se niegan a morir. Caballitos de cartón con un palo de madera, muñecas del mismo material, máscaras de diablo, el clásico «torito» así como trompos, yoyos, camioncitos de madera o ollitas y platitos de barro.
El historiador del Museo «Salvador Almaraz», Martín Martínez Hidalgo, señaló que esta tradición tiene sus raíces en las tareas de evangelización que se hizo desde hace siglos atrás y que se han mantenido, pese a que existen juguetes con electrónica. Las nuevas técnicas para trabajar la cartonería, ha permitido que puedan competir en un mundo cada vez más moderno.
Por ello, se mantienen juguetes como espadas de madera, cascos romanos y máscaras de diablito de cartón, al igual que dulces de chilacayote, camote, calabaza y viznaga.
«La quema de Judas en especial forma parte de las actividades que se desarrollan en Semana Santa como parte de ese proceso de evangelización de personajes. Recuerdo mucho que son los diablos, personajes de rancho panzones, sería imposible no visualizar que vamos a tener (figuras) de Trump. Es una forma de anunciar el sábado de Gloria… los dulces tradicionales, los juguetes de cartón, lámina y madera, que nos evocan esa etapa que por fortuna no ha muerto y eso depende de nosotros».
«Recuerden que cualquier manifestación generada por la sociedad es ella misma de difundirla de conservarla y mantenerla. Es una cuestión religiosa, si, pero también una cuestión social, de identidad cultural».
Martínez Hidalgo refirió que es tan importante ésta tradición, que en una obra del maestro pintor Antonio González que está en el Hotel Irapuato, se representan las 3 fiestas que desde su parecer artístico eran ls mas importantes: el 12 de diciembre, el día de muertos y la Semana Santa, enfatizando en ésta última la cartonería, los famosos caballitos y los «cargadores» del templo del Convento.
«¿Cual es el futuro de estos Judas de esta juguetería en cartón, de madera? Eso va a depender de nosotros. No depende del gobierno, de las autoridades, ni siquiera de los comerciantes. Depende de nosotros como sociedad mantenerlas, fortalecerlas y difundirlas», finalizó el historiador del Museo «Salvador Almaraz», Martín Martínez Hidalgo.





