José Juan Ramírez
Irapuato, Gto. (Opinión Bajío).- Pese a los discursos oficiales y el maquillaje de cifras, la violencia en el país y en Guanajuato sigue, como quedó evidenciado con el asesinato del esposo de la alcaldesa de Jerécuaro Isabel Acevedo.
El Obispo Enrique Díaz Díaz de la diócesis de Irapuato, señaló que a diario hay nuevos hechos violentos, que confirman que no se puede sólo aparentar que baja la inseguridad.
«He platicado con algunas de las autoridades y con otras personas y nos manifiestan en sus números que la violencia, los hechos delictivos van descendiendo. Sin embargo, les he dicho siempre, que si la percepción que tenemos, si encontramos cada día nuevos hechos violentos aquí en Irapuato, este jecho en Jerécuaro y tantos otros, no basta que aparentemente estén bajando los números, necesitamos tener mayor seguridad».
Reconoció que en eventos religiosos a los cuales la gente ya no va por el temor y el miedo que existe en la población, ante una inseguridad y violencia generalizadas. El mas reciente fue un encuentro diocesano de monaguilos, donde se le informó que muchos no asistieron porque sus padres no los dejaron asistir por el temor existente por la alta inseguridad.
«Platicando con algunos nos decian ‘a fulano no lo dejaron venir por por la inseguridad, mengano no pudo venir porque sus papás tienen miedo’ y dice uno ¿cómo van creciendo, cuando ves a todos esos chiquillos con una fuerza y un dinamismo grande, y dicen que no vinieron por miedo. Nada más por miedo, no porque no tuvieran ganas, no porque no estén comprometidos, sino por miedo. Entonces sí tenemos que trabajar mucho para que cambie la percepción que debemos tener de nuestras comunidades», puntualizó el obispo de Irapuato Enrique Díaz.

