José Juan Ramírez
Irapuato, Gto. (Opinión Bajío).- Ante las crecientes cifras de niñas y niños pequeños víctimas de ataque armados en la ola de violencia y terror que azota México y Guanajuato, no es posible acostumbrarse a estas atrocidades que cada vez son más comunes en el país, señaló el Obispo Enrique Díaz Díaz de la diócesis de Irapuato.
Cabe mencionar que a últimas fechas, niños pequeños han fallecido o quedado heridos de gravedad al quedar en medio de ataques armados en varias zonas del país incluyendo Guanajuato -en ciudades como Pénjamo e Irapuato- , lo que muestra la gravedad de la situación que sufren miles de personas a diario.
«Han sido semanas difíciles, ésta niña de 3 años que falleció víctima también de la violencia, este niño de 4 años en Pénjamo, también en Victoria de Cortázar una madre degollada frente a sus hijos. Son situaciones muy violentas a las que no debemos acostumbrarnos nunca. Que triste que la violencia se adueñe de nuestros espacios».
Dijo esperar que estos hechos sean tomados en cuenta por la sociedad y los gobiernos, no sólo para lanzar culpas sino para atenderlos y tomar acciones que impidan que sigan ocurriendo situaciones similares.
«Ojalá que estos hechos nos duelan no solamente para hacer escándalo y echar culpas, sino para reflexionar que estamos haciendo cada uno de nosotros frente a toda situación de de violencia que se va haciendo cada día más común, que no nos acostumbremos nunca a la violencia en medio de nosotros, sino que construyamos y exijamos la paz para nuestras comunidades, la seguridad para nuestra sociedad, en especial para los niños y la familia», finalizó el Obispo Enrique Díaz Díaz de la diócesis de Irapuato.

