ENCUENTRO CON GOROSITO…
ONU: GUERRA EN ORMUZ CASTIGA A 75 PAÍSES MENOS ADELANTADOS
Un informe de Unctad (ONU- Comercio y Desarrollo) documenta que las economías más vulnerables, 75 Países Menos Adelantados (PMA) y Pequeños Estados insulares en desarrollo (Peid) están en la primera línea de los afectados por las repercusiones de la guerra que se libra sobre el estrecho de Ormuz.
La Unctad, agencia especializada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), analiza que 65 de estas economías vulnerables son dependientes del petróleo importado, y para ellas el aumento de los precios de la energía, se traducirá en mayores costos y difíciles decisiones, entre cubrir las facturas de combustible e invertir en servicios públicos esenciales, advirtió ONU-Comercio y Desarrollo en su reporte. Eso afecta la vida de alrededor de 1000 millones de personas.
Recordemos que desde el 28 de febrero que se iniciaron los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, como consecuencia del conflicto, se obstruye el estrecho de Ormuz que comunica el Golfo Pérsico con el de Omán, el Mar Arábigo y el océano Índico, y por donde transita el 20% del petróleo (1 de cada 5 barriles) gas y fertilizantes que se comercian en el planeta.
Las repercusiones del conflicto, alcanzan a todo el sistema energético global, y el diplomático portugués, António Guterres, Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), afirmó que: “cuando el estrecho de Ormuz se bloquea, los más pobres y vulnerables del mundo, no pueden respirar”.
El documento de Unctad, destacó en primer lugar, como los precios del petróleo y sus derivados han aumentado entre enero de 2024 y mayo de 2026, y las economías vulnerables este año podrían pagar por esas facturas, unos 20.000 millones de dólares más que en el año pasado, 2025.
El precio del petróleo crudo aumentó más de un 40%, pasando de 65 dólares el barril, a oscilar en torno a los 100 dólares por unidad de 150 litros. Según el informe, el valor de la gasolina se incrementó en más del 50% al pasar de 700 dólares por tonelada a unos 1100 dólares.
La sola variación en la factura petrolera de los países, significa una carga de más de medio punto del Producto Interno Bruto (PIB), para unos 25 de los Países Menos Adelantados (PMA) e igual número de Pequeños Estados insulares en desarrollo (Peid).
El primer grupo de los países que verán más castigada su economía con estas alzas está conformado por: Mauritania, Gambia y Burkina Faso, con entre 5 y 7,3% del PIB, consumido por el alza, seguidos por 8 Estados africanos y uno asiático, Camboya.
En el segundo grupo encontramos a Estados del océano Pacífico y del océano Índico, como Vanuatu, Maldivas, Tonga y Mauricio, con afectación entre 4,2 y 5,8% del PIB, y del Caribe están: Jamaica, Santa Lucía y Belice en los que el aumento en su factura petrolera representa entre 2,5 y 2,8% del PIB.
Mientras que en África Oriental, para Tanzania, Uganda y Zambia, entre 44 y 61% del petróleo que consumen proviene de la región controlado su acceso y salida por el estrecho de Ormuz. Representa 99% de sus importaciones para Seychelles, 58% para Mauricio y 43% para Maldivas, estos tres últimos Estados insulares en el océano Índico.
Afirma el documento de la agencia de la ONU, que al carecer de infraestructura de refinación, sólo 2 % del petróleo que importan las economías más vulnerables es crudo y el 98% corresponde a los productos derivados, más costosos.
En su reporte la Unctad destaca que el alza de los precios del petróleo eleva los costos del transporte y combustible incrementando así el precio total de los bienes y elevando rápidamente el costo de vida.
Un aspecto adicional es el de la afectación de la agricultura por la escasez o la suba del precio de los fertilizantes. Las presiones inflacionarias generalizadas también pueden afectar a los países exportadores netos de petróleo, Las fluctuaciones en los precios del “oro negro”, aumentan la presión fiscal en las economías vulnerables que son importadoras netas.
Eso obliga a los Estados a tomar decisiones difíciles, entre proteger a los hogares de los aumentos repentinos de precio y mantener los servicios esenciales, y la inversión a largo plazo, incluido el desarrollo sostenible.
El aumento de la factura de las importaciones de petróleo puede ampliar también los déficits por cuenta corriente (ocurre cuando un país gasta más en el extranjero de lo que le ingresa por sus ventas al exterior) y debilitar los tipos de cambio.
Eso provoca un aumento de los tipos de interés, un endurecimiento de las condiciones crediticias y un menor crecimiento económico, especialmente en economías con un margen fiscal limitado.
Por lo pronto, la investigación realizada por Unctad (ONU Comercio y Desarrollo), nos da a conocer la difícil situación que 75 Países Menos Adelantados (PMA), sufren por la problemática existente en el estrecho de Ormuz, como consecuencia de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, al ser dependientes de compras de petróleo crudo y refinado.
¡Hasta el próximo encuentro…!
Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez


