José Juan Ramírez
Irapuato, Gto. (Opinión Bajío).- Las dádivas que reparten gobiernos de diferentes niveles no han logrado detener el crecimiento de la pobreza en Guanajuato y todo el país, lo que no cambiará si las autoridades no reconocen que las acciones que han tomado no han sido las adecuadas.
Así lo refirió el Obispo Enrique Díaz Díaz de la diócesis de Irapuato, quien lamentó que se maquillen cifras para no dar solución a las problemáticas existentes.
«Es cierto que se han aumentado los salarios, pero es cierto que también la vida se ha hecho más cara. Es cierto que están las dádivas muy fuertes pero también es cierto que mucha gente está viviendo en la pobreza y que no puede subsistir con lo que tiene. Tuvimos nuestra reunión de provincia y el lunes monseñor Jaime Calderón, arzobispo de León nos decía es que no podemos ocultar los niveles de pobreza que hay en nuestro estado. Se refería él a León, pero nos podemos referir a todos lados, se sigue sufriendo por la pobreza y mientras no aceptemos la realidad no buscaremos soluciones enfermedad que no se acepta nos va dañando y no no va a tener sanación primer paso para sanar de cualquier herida de cualquier enfermedad es reconocerla y aceptarla».
Reconoció que varios sectores han señalado que tanto las ventas del fin de año como éste inicio del 2026 son las mas difíciles de las últimas décadas, además que se registra una masiva pérdida de empleo formal, como ocurrió en una planta de General Motors en Coahuila, donde mil 900 trabajadores fueron despedidos. Por ello, pidió a las autoridades atender con sinceridad y no con cifras maquilladas, el difícil panorama que se avizora.
«Ojalá que pudieran nuestras autoridades sin tener esa esa sinceridad frente a las situaciones que que estamos viviendo o no sé si les maquillen a ellos también las cifras, para que no no se tenga una solución a estos problemas serios que tenemos», puntualizó.

