¿Qué festejan?
Después de siete años del oficialismo en el gobierno de México, que como todos los mexicanos sabemos es el resultado de una combinación de las prácticas políticas del viejo y denostado sistema principalmente gobernados por el partido revolucionario institucional PRI, ahora conversos al movimiento de renovación nacional, MORENA, los grupos en el poder , las tribus ( cómo se identifican entre ellos ) y los que siguieron la propuesta de Andrés Manuel López Obrador desde el PRD con algunos otros ambiciosos de poder que surgieron de las filas de otros partidos, entre ellos el partido acción nacional, PAN se reunieron a celebrar sus siete años, gobernando desde el palacio nacional.
Y como en los viejos tiempos, las décadas de los sesenta, setentas y ochentas, repitieron las
prácticas que coloquialmente conocemos como “acarreo”.
Algunos miles de personas que hicieron viajes desde los distintos estados del país para estar
presentes en el Zócalo capitalino y escuchar el mensaje de la presidente Sheinbaum ufana de
encabezar la agenda política de morena, sin que pueda faltar la presunción de tener el control de los tres poderes del Estado mexicano y manteniendo un discurso democrático, cuando todas las acciones de las tribus en el poder, lo que hacen es comunicar el estatus de una dictadura.
Por supuesto que en el festejo no fueron convocados los integrantes del bloque negro, o mejor dicho si fueron convocados, pero no con el disfraz de embozado, ni con las consignas de ingeniería social para desbordar la participación social de los manifestantes que han tomado conciencia y están saturados de las mentiras , de los engaños, que representa la cuarta transformación, como se autodenominan; seguramente ahora fueron convocados para que resolviera la logística de los transportes públicos, que fueron destinados al acarreo, o para distribuir los alimentos que se consumen en el Zócalo capitalino, mientras hacen su acto de aparición los líderes de las tribus en acompañamiento a la presidente de México.
Nada nuevo que narrar… ahora sí estuvo la bandera, y los protocolos respectivos, no se cerraron los accesos, ni aparecieron los granaderos (ahora no había a quien golpear y luego acusar de haberlos ofendido… es decir, como fue la manifestación de los líderes del proyecto de la dictadura, no fue necesario agredir a los ciudadanos… por esta ocasión.
Con el segundo piso de la cuarta transformación llegaremos al cierre del año 2025 y la deuda pública de México, alcanzará 53.1% del producto interno bruto PIB en este diciembre. La deuda total del país ha crecido 7.5 billones de pesos entre diciembre de 2018 y octubre de 2025, y la explicación es muy concreta: la economía mexicana creció a menor ritmo en este último tercer trimestre del año y la expectativa de la relación entre la deuda y el PIB era de 52% para el cierre de este año.
Con la publicación del Inegi de las cifras del PIB al tercer trimestre de 2025, se hicieron revisiones a los datos del PIB real y nominal de años anteriores. En particular, el PIB nominal de 2024, es 14% menor que el estimado anteriormente, eso se traduce en revisiones al alza de los indicadores de ingreso, gasto y déficits observados en 2024.
Es decir, con estas cifras, tenemos finanzas públicas, cada vez menos fuertes conforme a lo que se había estimado y agrega la urgencia de estabilizar la deuda pública, de acuerdo con la información del centro de investigación económica y presupuestaria, hasta la presentación de la propuesta de presupuesto 2026, la Secretaría de hacienda esperaba mantener la relación de la deuda con el PIB en 52.3% hasta el final del sexenio, pero esta meta será muy difícil de cumplir, si no se acelera el crecimiento económico.
¿Cómo ha evolucionado la deuda?
En diciembre de 2018, la deuda ampliada de México se ubicaba en 10.55 billones, sin embargo, al cierre de octubre de este año 2025, está ubicada en 18.05 billones esto representa un incremento de 7.5 billones en menos de siete años.
Para el próximo año 2026, el paquete económico, aprobado por la mayoría de los legisladores, es decir, los diputados del oficialismo, incluye un techo de endeudamiento de 1.8 billones por lo que la deuda rebasará los 20 billones de pesos, es decir, prácticamente el doble del saldo total de la deuda, cuando llegó MORENA a la presidencia de México.
De acuerdo con el CIEP en caso de qué se mantenga la trayectoria actual de endeudamiento, cada mexicano será responsable de pagar 151,000 pesos y alcanzaría 160,000 en 2031.
El impacto del crecimiento del salario mínimo en la inflación de nuestro país seguirá siendo un tema de debate económico, con opiniones divididas entre quienes argumentan un efecto mínimo y muchos analistas que lo señalan como un factor de riesgo latente.
En resumen, el impacto funciona a través de mecanismos teóricos, pero los estudios recientes en México sugieren que el efecto ha sido más moderado de lo esperado, quizá la explicación, provenga de una teoría económica que sostiene que un aumento significativo del salario mínimo puede impactar la inflación a través de dos canales principales:
– La inflación por costo: las empresas que emplean a trabajadores con salario mínimo ven
incrementado sus costos laborales. Para mantener sus márgenes de ganancia, intentan trasladar este costo adicional a los consumidores finales mediante precios más altos.
– La inflación por demanda. Al aumentar el ingreso disponible de los trabajadores de menores
recursos estos tienen un mayor poder adquisitivo, lo que estimula el consumo y la demanda
agregada en la economía. Si la oferta no puede responder rápidamente a esta mayor demanda, los precios suben.
Durante décadas, el salario mínimo real, en México, se deprimió severamente, perdiendo poder adquisitivo. Los incrementos recientes se pueden considerar en gran medida, una recuperación salarial, no un sobrecalentamiento del mercado laboral.
El porcentaje de la fuerza laboral, total que gana exactamente el salario mínimo es relativamente bajo a nivel nacional, aunque es más relevante en ciertas industrias y regiones específicas.
En realidad, la unidad de medida y actualización UMA creada en 2016 desvinculando multas,
créditos, hipotecarios y otros trámites oficiales del salario mínimo, han evitado una transmisión automática de la subida salarial a muchos precios y tarifas que antes usaban el salario mínimo como referencia.
Existe un “efecto faro”, mientras que el gobierno federal y algunos análisis descartan el impacto inflacionario importante, el banco de México y analistas privados, si lo consideran un riesgo al alza para sus pronósticos de inflación futuros.
La principal preocupación es el conocido como efecto faro. Este fenómeno ocurre cuando un
aumento en el salario mínimo no sólo sube el sueldo de quienes menos ganan, sino que también ejerce presión al alza en las negociaciones salariales de trabajadores que ganan por encima del mínimo, generando incremento a los viales generalizados en toda la economía. Si este efecto faro se intensifica a medida que el salario mínimo continúa su recuperación, podría generar una mayor presión sobre los costos empresariales y eventualmente sobre la inflación general dificultando que el banco de México logre su objetivo de 3% estimado.
En realidad, no tengo ningún interés en dar recomendaciones respecto a sus festejos de las tribus que gobiernan el país, pero no le encuentro ninguna explicación válida, como no sea aprovechar la ignorancia de la parte de los mexicanos que creen que hay algo que festejar.
La deuda acumulada por el gobierno de México en siete años es equivalente a la que el gobierno mexicano ha manejado durante los últimos casi dos siglos.
En la borrachera del poder que él actúa, el gobierno, ha llevado a unos niveles de deuda, qué
costará varias generaciones poderla pagar y por lo tanto el rezago en infraestructura, en servicios básicos, por desgracia más grave en educación y salud… ¿qué es lo que festejan?
Hasta la próxima en PROSPECTIVA.
J. Gerardo Mosqueda M.

