José Juan Ramírez
Guanajuato, Gto. (Opinión Bajío).- «Un ánimo autoritario recorre hoy al país… Lo que se presenta como ‘humanismo morenista’ adopta, en los hechos, los rasgos preocupantes de un nuevo autoritarismo», señaló la diputada Susy Bermúdez Cano.
En el pleno del Congreso del Estado de Guanajuato , refirió que es indispensable que el gobierno federal deje de enfrentar la crítica con sospecha y la atienda con escucha; que comprenda que las manifestaciones no son conspiraciones, sino expresiones de exigencias legítimas; que los reclamos ciudadanos no son agresiones, sino el ejercicio pleno de derechos constitucionales que son el reflejo de exigencias que requieren atención y no represión.
«Un ánimo autoritario recorre hoy al país. No se manifiesta como un estallido repentino, sino como un clima político que se vuelve cada día más común en la vida cotidiana. Los hechos hablan con elocuencia: treinta y nueve periodistas y doce medios de comunicación han sido notificados de procesos legales en lo que va del año, y más del cuarenta por ciento de los casos fueron iniciados por servidores públicos. Contra la prensa crítica, el repertorio es conocido: etiquetas, descalificaciones, estigmas».
Bermúdez Cano refirió que tampoco se ha respetado la voz del campo, ya que campesinos han sido denunciados por recorrer las calles t carreteraspara exigir precios de garantía coherentes con la realidad.
Aeveró que frente a las manifestaciones ciudadanas, la reacción del gobierno federal no fue el diálogo, sino la amenaza, ya que hay citatorios judiciales para quienes ejercieron derechos constitucionales. Adempas, refirió que sin reserva alguna, se ha reconocido la utilización de recursos públicos para vigilar redes sociales, lo que es preocupante porque el gobierno federal se preocupa más por las críticas en medios virtuales que en actuar contra la delincuencia y el crimen.
«Frente a la crítica, el gobierno federal morenista no dialoga ni corrige; se atrinchera. Y sin ninguna restricción recurre a la amenaza y al ejercicio de la violencia como mecanismos para inhibir el disenso. Nada de esto es casual. Cada acto forma parte de un patrón que revela un ánimo autoritario en el cual el gobierno federal pretende, mediante amenazas e investigaciones, inhibir la crítica».
Llamó a que el gobierno federal federal «deje de enfrentar la crítica con sospecha y la atienda con escucha; que comprenda que las manifestaciones no son conspiraciones, sino expresiones de exigencias legítimas; que los reclamos ciudadanos no son agresiones, sino el ejercicio pleno de derechos constitucionales que son el reflejo de exigencias que requieren atención y no represión».
Por ello, dijo que la demanda ineludible es que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ejerza con firmeza sus atribuciones constitucionales frente a las acciones de corte «autoritario» desplegadas por el gobierno federal, y que actúe con la altura jurídica que el momento reclama para garantizar la protección efectiva de los derechos fundamentales en nuestro país.
«Demandamos su intervención inmediata ante un gobierno federal que ha incurrido en excesos, la Comisión debe emitir un pronunciamiento que reafirme la libertad de expresión, la manifestación, la protesta social, la seguridad jurídica y la protección de la integridad personal como derechos fundamentales y exigimos active sus mecanismos constitucionales para investigar, prevenir y reparar violaciones a derechos fundamentales», refirió la legisladora local por Irapuato Susy Bermúdez Cano.

