José Juan Ramírez
Irapuato, Gto. (Opinión Bajío).- La reciente masacre de 7 personas en la comunidad Las Jícamas de Valle de Santiago, sólo confirma que la violencia no ha disminuido como lo festinan algunas autoridades, sino que está lejos una solución, ya que incluso hay «cobro de piso» para las fiestas religiosas en zonas remotas del estado de Guanajuato.
Así lo señaló el Obispo de Irapuato Enrique Díaz Díaz, quien comentó que la violencia e inseguridad crecen a diario, por lo que contrastan con las cifras que luego emiten las autoridades.
«Cada dia despertamos como asustados con mas violencia; Valle (de Santiago) en estos ultimos dias ha sido noticia con quema de vehiculos, con asaltos en carreteras, con muertos y ahora con esta masacre. Estuve en algunas comunidades alejadas de la cabecera de Valle y como me comentaban las personas que no podían hacer sus fiestas religiosas porque les exigian cobro de piso y son realidades que vamos teniendo».
Indicó que es necesario que no se maquillen las cifras porque la realidad, el temor y la incertidumbre siempre se muestran.
«No se soluciona y veía yo en un medio de comunicación cuántas masacres van en el estado de Guanajuato en este año y se queda uno sosrprendido al leer cada una y otra y otra y otra, y hasta uno dice ‘ya se me había pasado ésta’, porque son tantas y no podemos maquillar las cifras. Varios de los lugares donde se dió el grito (de Independencia) poca participación. Hubo miedo ha habido lugares donde no se ha hecho fiesta religiosa de afuera, si han tenido adentro del templo pero se han dejado de hacer las fiestas por este miedo y estas agresiones que se tienen».

