José Juan Ramírez
Irapuato, Gto. (Opinión Bajío).- Ante una catedral llena de fieles, amigos y familiares, este 31 de mayo se le dió el último adiós al sacerdote Efrén Silva Plascencia, rector del seminario diocesano y quien se caracterizó por sus obras humanitarias y sociales.
En la ceremonia, el obispo Enrique Díaz subrayó el cariño que la feligresía -e incluso la sociedad- le expresaban al padre Efrén, ya que durante su vida llevó a cabo múltiples proyectos que ayudaron a mucha gente en momentos difíciles. Dijo que haba muchos planes que habia comentado el presbitero fallecido, pero su labor continuará.
Se recordó la «misa de los niños» que realizaba el padre Efrén en el templo del Sagrado Corazón de Jesús, así como su trabajo al fundar el semanario diocesano Emaús y las «Cruzadas de Esperanza» durante plena pandemia del COVID- 19 y cuando salía de una enfermedad, pese a lo cual ayudó a cientos de familias.
«Quisiera decirte que no me duele tu partida pero si me duele y te extraño y todos estos días que vivimos tu agonía y tu dolor, fue difícil porque le pedimos al señor que te diera lo mejor para ti… me duele el amigo, me duele el sacerdote, me duele el maestro, compartimos tanto, tantos planes para el seminario y las parroquias, pero el señor tiene sus planes… te doy gracias por esa disposición de siempre», señaló el obispo de Irapuato, visiblemente conmovido.
Descance en Paz, Efrén Silva Plascencia


